Persianas · 6 min de lectura

Cómo elegir (y motorizar) tus persianas sin equivocarte

Motorizar una persiana es de los trabajos que más agradece la gente, sobre todo en ventanales altos o en casas donde alguien tiene problemas de hombro o de espalda. Pero no todas las persianas se motorizan igual, y hay dos o tres cosas que conviene mirar antes de decidir.

Por el equipo de Carpintería Badalona ·

Ilustración: persianas motorizadas

Las tres formas de subir una persiana

  • Cinta: la de toda la vida. Barata y fácil de reparar. Su punto débil es el recogedor de la pared y la propia cinta, que se deshilacha con los años. Para persianas pesadas o grandes se hace dura.
  • Manivela: más cómoda con persianas pesadas, sin cinta que se rompa. Requiere un mecanismo de engranaje y un taladro en el marco.
  • Motor: un motor tubular dentro del eje de la persiana, accionado con pulsador, mando o móvil. Es la opción más cómoda y la única que permite programar horarios.

Qué miramos antes de motorizar

Es donde se evitan sorpresas. En la visita comprobamos:

  1. El cajón de la persiana. Tiene que poder abrirse para meter el motor en el eje. Los cajones compactos de aluminio o PVC se abren con facilidad; algunos cajones de obra antiguos están tapados con yeso y hay que abrir un registro.
  2. El eje. Si es el octogonal de acero estándar, el motor encaja con sus adaptadores. Los ejes antiguos de madera o de medidas raras se sustituyen en el mismo trabajo.
  3. El peso de la persiana. Lamas de aluminio con relleno pesan más que las de PVC. El motor se elige por el par necesario para ese peso y medida: uno justo funciona, pero sufre y dura menos.
  4. El estado de lamas y guías. Motorizar una persiana con lamas rotas o guías torcidas es poner un motor a pelear contra el roce. Primero se arregla y luego se motoriza.
  5. La corriente. El motor necesita alimentación cerca del cajón. Si no hay caja o punto de luz próximo, hay que llevarla, por canaleta o empotrada.

Pulsador, mando o app

  • Pulsador de pared: sencillo y sin pilas. Ideal si la persiana siempre se maneja desde el mismo sitio.
  • Mando a distancia: permite manejar varias persianas desde el sofá y crear grupos, por ejemplo todo el salón a la vez.
  • Control por app: útil para programar horarios, simular presencia en vacaciones o bajar persianas al sol de la tarde sin estar en casa. Necesita un receptor o un motor compatible con la wifi de casa.

Mucha gente acaba combinando: pulsador en cada ventana y mando o app para el conjunto.

Lamas: aluminio o PVC

Si además de motorizar vas a cambiar la persiana, la lama también cuenta. Las lamas de PVC son ligeras y económicas, pero con sol fuerte se deforman y se decoloran con los años, sobre todo en tonos oscuros. Las lamas de aluminio con relleno de espuma aíslan mejor, aguantan el sol y dan más sensación de seguridad, aunque pesan más y piden un motor algo más potente.

En fachadas orientadas al sur o al mar solemos recomendar aluminio. En ventanas pequeñas de patio interior, el PVC cumple de sobra.

Errores que vemos al llegar

  • Motores comprados por internet con menos fuerza de la necesaria, que suben la persiana a trompicones.
  • Finales de carrera mal ajustados, que hacen que la persiana empuje contra el cajón al subir y acabe rompiendo los tirantes.
  • Cables empalmados dentro del cajón sin caja de registro, expuestos a la humedad.

¿Y si se va la luz?

Es la pregunta que casi nadie hace y conviene hacer. La mayoría de motores tubulares no se pueden subir a mano. En pisos no suele ser un problema, pero si una persiana es la única salida a una terraza, o si en tu zona hay cortes de luz frecuentes, pregunta por motores con desbloqueo manual o deja al menos una ventana de la estancia con cinta.

Cuánto cuesta

Como referencia, motorizar un hueco estándar parte de unos 180 €. El precio sube si hay que cambiar el eje, abrir un cajón de obra, llevar la corriente o si se quiere control por app. Si la persiana solo está atascada y te basta con que vuelva a funcionar, una reparación de cinta o recogedor sale desde unos 55 €.

Cuándo no compensa motorizar

En ventanas pequeñas que se usan poco, con persianas ligeras, una buena cinta y un recogedor nuevo funcionan años sin problema. Tampoco lo recomendamos en una persiana muy deteriorada que habría que cambiar entera: en ese caso es mejor valorar una persiana nueva ya motorizada con cajón aislado, que además mejora el punto más frío de la ventana.

Tienes más detalles en persianas y motorización. Y si el aluminio de tu ventana también está castigado por el salitre, te puede interesar cómo mantener el aluminio cerca del mar.

¿Motorizamos tus persianas?

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